Fecha de inicio: 2004

Coordina: Jesús Antonio Machuca Ramírez

Identificar los nudos problemáticos que obstaculizan la protección y conservación del patrimonio cultural, así como concebir y proponer alternativas en este sentido. Promover diversos encuentros y reuniones de análisis para emitir propuestas de trabajo en torno al problema político, social y legal que se da en torno de las “delimitaciones” de zonas arqueológicas, tomando en cuenta la experiencia que arrojan los “planes de manejo” de las mismas.

El Seminario sobre Patrimonio Cultural  de la Dirección de Etnología y Antropología del INAH, ha venido realizando sus actividades de modo constante en los últimos años, y más recientemente, contando con el apoyo de la Coordinación Nacional de Antropología. En este espacio académico se han hecho numerosas presentaciones y llevado a cabo el análisis de una serie de temas y  problemáticas de relevancia sobre el patrimonio cultural, con el propósito de dar cuenta de su complejidad y carácter multidimensional, procurando contribuir al esclarecimiento del panorama al que da lugar, así como de lograr una visión actualizada del mismo.

 A partir de 2016, hemos intentado enfocar la problemática de la cultura desde una perspectiva global bajo la temática del: Patrimonio Cultural en México y el Contexto Mundial. La idea que se tiene del patrimonio cultural está cambiando sustancialmente desde la vuelta del siglo, debido a las profundas transformaciones ocasionadas por la globalización y las políticas neoliberales. Su incidencia es particularmente notable en la situación de los pueblos y las instituciones. Resulta por ello necesario identificar este fenómeno que  incluye al propio objeto de estudio de la antropología y  las disciplinas de la cultura.  

En los estudios más recientes sobre el tema, se puede advertir que el patrimonio cultural se concibe de diferentes formas y percibe desde distintos ángulos, considerando además, que se trata de un fenómeno que adquiere características renovadas dependiendo de los ámbitos con los que se entra en relación y la definición de las nuevas políticas internacionales y nacionales. Algunos, de los escenarios, son alarmantes y se ha desembocado en situaciones catastróficas, como ha sucedido en Siria e Irak en los últimos años.

De modo por demás, paradójico la categoría de patrimonio cultural, ha adquirido  un estatuto paradigmático en el marco de una efervescente oleada de patrimonialización que supondría su reconocimiento y valoración. Aunque se traduce en un fenómeno complejo de institucionalizació que se produce en todos los niveles: los organismos internacionales, las instituciones nacionales y los ámbitos locales que presentan un interés estratégico.

En efecto, las culturas tradicionales han sufrido por un lado, una profunda transformación ligada a la crisis del Estado nación, mientras que por otro, son absorbidas en una dinámica de institucionalización y mercantilización propias de la sociedad de consumo. Si bien, ello ha dado lugar  a una crítica de la dirección que han  tomado estos procesos en el ámbito de la promoción de la cultura, prevalece una visión por la que se festeja la manera como la cultura y el patrimonio se inscriben en las dinámicas promocionales de manera concomitante con el hecho de que el capitalismo se reoriente hacia el campo de la producción artística, pretendiendo con ello la superación de la contradicción entre cultura y capitalismo (siendo esto un distintivo de la revolución conservadora neoliberal) al perfilarse como un “capitalismo estético” o un “capitalismo cultural” en el que los sujetos (incluso los que se le habían opuesto) devienen en los agentes activos de esa transformación.

Sin embargo, no se hace notar que ese mismo fenómeno tiene  su contrapartida en violentos procesos de despojo cultural y territorial como nunca antes, en culturas que sobreviven estrechamente ligadas a sus ámbitos socioambientales, de sacralidad y  ritualidad.

Todo esto se da en un contexto de crisis mundial de los recursos  y de amenaza sobre las  formas de vida y condiciones en las que se reproducen numerosas culturas del mundo. Proliferan los   escenarios de destrucción del patrimonio por motivos religiosos, conflictos armados y la expansión del mercado global. Así como debido a crisis nacionales financieras o presupuestales. Es en relación con ese panorama, que queremos dilucidar el alcance de estos fenómenos y la manera como afectan el patrimonio de los pueblos y el de México en particular.

Dado lo anterior, se presenta la necesidad de analizar la situación del patrimonio cultural ante la evolución de una crisis (en lo civilizatorio, económico, político y ambiental) por la que se ve profundamente afectado. Ello incluye una crítica de la concepción económica que se apega a lógica de la acumulación de capital y supedita además de distorsionar a la cultura. Esto plantea también, la necesidad de enfatizar en la importancia de los derechos culturales y sobre todo en la preservación –viva- de la diversidad sociocultural y sus ámbitos.

 

Propuesta de forma de trabajo

Se llevarán a cabo dos sesiones al mes a partir del 13 de febrero. En la primera reunión se hará una somera presentación del panorama y se propondrán los temas aquí expuestos, así como los que adicionalmente sugieran los miembros del Seminario. Además se programará y distribuirá la presentación de temas para el año. En cada sesión (o cada dos sesiones) se expondrá y llevará a cabo el análisis los temas, con vistas a preparar un artículo o ensayo sobre el mismo. Las presentaciones estarán a cargo tanto de los miembros del Seminario como de ponentes y especialistas invitados para profundizar en los análisis.

Antes de cada sesión, se entregará o enviará una sinopsis en la que se aludirá a la importancia del tema que se verá. La bibliografía será recabada y aportada tanto por el coordinador  como por  los miembros del Seminario.