Temaztiani Gua del Temazcal

11 de julio de 2019




 

El temazcal es medicina integral. Temazcal es una palabra en náhuatl que lo han traducido como la casa de vapor. En mazahua el temazcal podría ser una metáfora, ya que no existe la palabra como tal, se puede mencionar que temazcal en mazahua sería la casa del agua fuego, ngurrenpa, ngu de ngumu-casa, nre de nreje-agua, npa de caliente. Es una metáfora debido a que ngurrenpa sería algo así como la casa del agua fuego, el tlachinoli náhuatl. En mazahua, el tlachinoli náhuatl es nrenpa, debido a que nrenpa es el medio día, el medio día que separa la mitad del día agua y la otra mitad del día fuego, la primera parte fresca y la segunda parte caliente, la mañana y la tarde, a xoru y a xomu.

Por lo tanto, en mazahua, el medio día es nuestro gran temazcal, el mundo funcionaría como nuestro gran temazcal, ya que es el punto equilibrio del agua y el fuego. El agua fuego que nos purifica. Por lo tanto el temazcal es una representación del mundo y del universo en un espacio delimitado, donde el hoyo donde se colocan las piedras es el ombligo del mundo y del universo. El centro del mundo, como energía, de donde emana y los cuerpos alcanzan el equilibrio por medio de la vida, los cantos y flores.

“La  etnografía es considerada como una metodología interpretativa/cualitativa, propia dela   investigación   en   las   ciencias   sociales   y   “Se   define   como   una   descripción   o   reconstrucción  analítica  de  los  escenarios  y    grupos  culturales  intactos  (Spradley  y McCurdy,   1972);   y   “un   planteamiento   para      hacer   investigación   naturalista,   observacional,  descriptiva,  contextual,  no  limitado  de  antemano  y  en  profundidad  “(Hammersley  y  Atkinson,  19839);  o  como  “el  arte  y  ciencia  de  describir  un  grupo  y  cultura” (Fetterman, 1989).” “(Arnal, Justo, et. Al, 1994, P.199 en Ferrada, 2006).

“Etnografia:  estudios  que  tratan  con  la  descripción  cultural  basada  en  la  participación  de  la  investigadora  o  investigador  en  la  vida  diaria  de  un  grupo  cultural  definido  sobre  un  periodo  de  tiempo  prolongado,  describe  la  cultura  como  conocimiento  compartido  y  entendimiento de sentido común de los miembros de un grupo determinado apropiado a tal escenario” (Muela-Meza, Zapopan Martín,2004 en Ferrada, 2006).

 

“La  etnografía  es  un  método  de  investigación  científica,  que  se  concentra  en  la  producción social del significado, su uso en la investigación se ha ido aplicando en los últimos  años,  a  otros  escenarios  fuera  de  los  tradicionales  usos  en  antropología,  sociología  o  educación”  (Elizalde,  1999,  Chisnall,  2001,  Ardèvol,  et.  al.  2003,  Hine,  C.  2004 en Ferrada, 2006).

 

La inmersión por necesidad

 

Era agosto del 2018, había rebasado los 30 años, empecé a experimentar el detrimento de la salud física y espiritual. Mi cuerpo empezó a sufrir cambios, mi organismo se hizo más lento, y por lo tanto el desequilibrio se agudizó. Empecé a tener mareos, insomnio, y todas las cosas que consumía comúnmente me empezaron a hacer daño, o tal vez mi cuerpo, empezó a sentir el daño que era permanente. Fui al médico, y me recetó unas pastillas, dejé de comer carne, grasas, azúcar, tenía que hacer ejercicio 3 veces a la semana, caminar lapsos de más de media hora o ir al gimnasio. Al inicio fue difícil el cambio de estilo de vida. En un año me pude estabilizar, al siguiente año regresé a mi rutina, y volvieron los malestares en la salud, en esta ocasión la médico me recetó yerbas para tratar los problemas.

Las yerbas ya las conocía, debido a que en la región mazahua son muy comunes en el uso de la medicina tradicional. La mayoría de la gente se trata sus enfermedades con yerbas y carne de animales silvestres, las yerbas pueden ser por tés o quelites, unas más conocidas que otras.

Me recetaron la yerba del sapo, ya la había consumido varias veces, pero no sentía los efectos. Entonces, había ido una que otra ocasión al gimnasio del municipio, me llevaba tiempo, y dinero. Posteriormente, sentí que no era la forma de equilibrar mi cuerpo ya que, era necesario acudir varias veces a la semana y una o por otra cosa al final no iba.

En la Universidad Intercultural esta la clínica, del cual se asoman varios temazcales viajeros y dos de piedra. Entonces, me hice una pregunta, ¿si habían temazcales en la universidad, y esos temazcales servían para que uno sudara, entonces, por lo tanto no tenía que salir de la universidad para sudar? De esta manera, fue como investigué y entré al primer temazcal en la universidad, en la primera quincena del mes de agosto del 2018, fue un jueves a las 11 de la mañana.

Anteriormente, ya me había metido a un temazcal viajero, en la comunidad mazahua de San Nicolás de Guadalupe, por invitación de una maestra de la licenciatura en Salud Intercultural, ya que sus estudiantes hicieron el último día de su vinculación comunitaria en la preparatoria de la comunidad. Ese día, me sentía un poco indispuesto, debido a que, un día antes, había tomado un par de litros de pulque. Por lo tanto, le pregunté a la maestra si podía entrar al temazcal, me dijo que si, pero que posiblemente me sentiría mal o tendría que salir antes.

Ese día, el ambiente era fresco, era el mes de julio, la preparatoria estaba rodeada de árboles de ocoshal, los estudiantes estaban muy animados. Busqué dónde comprar unos tacos de guisado, tenía mucha hambre y sed.

Entramos al temazcal, y me senté al norte del ombligo del temazcal, casi a la entrada, la maestra al centro, y sus estudiantes alrededor. Empezaron a hablar con mucho respeto, repitiendo la palabra ometeotl, cada vez que alguien hablaba o cada vez que alguien dejaba de hablar, o hacer un canto. De repente, la maestra se dirigió hacia mí y me pidió que dijera algunas palabras. Yo no sabía que decir, ya que nunca había estado en un grupo de temazcal. Les dije algo sobre el papel de los estudiantes en la universidad y en la sociedad, y algo sobre el conocimiento o su preparación.

Aguanté las 4 puertas, el temazcal en esa ocasión tenía orificios donde se ventilaba, por eso no sentí mucho calor supongo. Al término, le pregunté a la maestra sobre mi participación, le dije que era la primera vez que había entrado a un temazcal. Ella se sorprendió poco, me dijo que parecía que si había entrado antes. Le dije que no.

El segundo jueves de agosto, fue diferente. El temazcal era de piedra roja, más grande y se sentía más frío. Las personas que iban a entrar eran de avanzada edad, la mayoría de ellas y ellos no se movían con velocidad, al parecer, ellos entraban como último recurso al temazcal, ya que habían perdido el movimiento de sus cuerpos.

La mayoría de los que dirigen los temazcales en la clínica, son jóvenes que han estudiado parte de la medicina tradicional. Se considera al temazcal como un elemento de la medicina de la tradición mesoamericana, un elemento cultural como la lengua o usos y costumbres. Estos temazcales, considero son de corte más terapeúticos, debido a que van regulando el calor de acuerdo a lo que digan los pacientes, y por lo regular no se eleva la temperatura del temazcal. Se consiente a los pacientes. Además, por lo regular siempre llevan yerbas de olor como romero, jara, te de limón, yerbabuena, u otras yerbas de uso común, además en ocasiones se les lleva pericón o sábila, el pericón para la limpia o la sábila para exfoliar la piel de los pacientes.

Por lo regular, cambian las personas que guían los temazcales de acuerdo a un rol semestral, se hace cada quince días en día jueves a las 11 de la mañana, los temazcales duran casi todo el día, ya que toman presión las enfermeras. Y la sesión dura aproximadamente 2 horas. Al término del temazcal, pueden hacer una limpia con jara y alcohol, en otra área de la clínica.

En noviembre del 2018, fui al congreso del Temazcalli, en Texcoco, ya que se mencionaba como un taller. Consideré que podía aprender a dirigir temazcal, pero me llevé una sorpresa muy grande.

El congreso duraba 5 días aproximadamente, los dos primeros días eran sábado y domingo, a los que asistí, todo el congreso estaba dedicado al temazcal, había 3 temazcales por día, uno a las 10 de la mañana, otro a la 1 de la tarde y otro a las 5 de la tarde aproximadamente. Era un pequeño tianguis de temazcal dentro de un auditorio de alrededor de 50 metros por 100 metros. Yo no sabía casi nada sobre los elementos del temazcal.

Entonces, el día sábado, entré al temazcal de las 10, con un antropólogo que venía de Zacatecas, y mencionaba que su temazcal era Lakota. El antropólogo, llevaba muchas cosas para su temazcal, lociones de olor, instrumentos musicales orgánicos, entre otras cosas. Me pareció ver una combinación de mesoamerica con las posturas del New Age, pasando por un folcklorismo del temazcal, sin embargo, este guía, nos mencionaba sobre un nido de águilas sobre el cerro loma que está detrás de su casa, y sobre el cuidado y relación que él había establecido con estos animales, usaba las plumas de águila para limpiarnos. No entendí, mucho sobre la postura lakota.

Al día siguiente, me inscribí al temazcal de la 1p.m., con un guía que maneja las emociones. Empecé a identificar varios elementos del temazcal que no había visto en la universidad. Por ejemplo, el guía le decían temaztiani, es decir, un maestro temazcal; el águila de fuego, era la persona que se encargaba de ayudar al temaztiani, principalmente para calentar las piedras, y pasar las piedras, abrir las puertas, y además le hacía cantos al fuego, es águila de fuego debido a que aspira a ser un temastiani, dentro de la tradición un águila de fuego solo puede correr un temazcal cuando le da permiso su maestro temazcal, para ello puede tardar años, ellos hablaban de 20 años aproximadamente.

Había otra persona que me llamó mucho la atención, ya que esta persona era una mujer obesa, como de unos 100 kilos aproximadamente, medía alrededor de 1.50 metros de altura. Ella estaba acostada afuera del temazcal de piedra, y en ocasiones hablaba con el temastiani. Ella se convirtió en la sahumadora, nos sahumó antes de entrar al temazcal, entramos 13 personas, entre hombres y mujeres.

El Temaztiani, se hacía llama Ozomantli, en náhuatl hace referencia al mono. Era su animal de poder. El Temaztiani, no se veía muy grande, lucía como un hombre de entre 30 a 35 años, era delgado, de pelo corto, medía como 160 aproximadamente.

El temazcal, fue más fuerte, había escuchado sobre los temazcales guerreros, y creo que este fue uno de ellos, el Temaztiani, nos obsequió una pluma de águila. Me sentí privilegiado, porque era uno de los 13 guerreros, y dentro de la cosmovisión náhuatl el 13 es un número sagrado, por la cuenta del tiempo.

Lo mas sorprendente es que la mujer que nos había sahumado, a media sesión del temazcal, empezó a hablar, su voz había cambiado, el temaztiani la dejó hablar, ella estaba dando consejo para diferentes personas que estaban dentro del temazcal sin mencionar nombres. Daba consejos de vida y comportamiento, incluso dio consejo al temaztiani. Fue algo escalofriante, raro, emocionante, metafísico, tal vez por eso había ido hasta allá. Había encontrado un elemento mistico del temazcal, a una vidente. Que formaba parte del clan  del temaztiani, pude identificar a la vidente, su águila de fuego y el maestro temazcal.

Me di cuenta, también, que no podía ser Temaztiani, y eso me llevaría mucho tiempo, desde la tradición. La tradición es la forma antigua de como se hacían las cosas, de manera integral, en pensamiento, filosofía, praxis, cosomovision. Desde la tradición mesoamericana.

 

Primeras experiencias

 

Había asistido 6 meses al temazcal cada 15 días a la clínica, las primeras veces cuando entré, mi cuerpo sufrió varios cambios. Por ejemplo, por efectos del temazcal, dejé de consumir azúcar en exceso, dejé de consumir grasas en exceso y bebidas alcohólicas en exceso. Podía comer y beber en exceso pero mi cuerpo se sentía diferente, como si me hablara y me dijera que ya no. Sentía como una especie de empacho cuando comía o tomaba en exceso. Comencé a consumir más fruta y agua natural, porque me sentía bien. Mi dieta cambió, gracias al temazcal.

Lo más importante fue que, ya no tenía que ir al gimnasio, con ir al temazcal cada 15 días era suficiente.

A inicios del año 2019, empecé a ir al temazcal una vez a la semana. Empecé a sentir una necesidad de entrar al temazcal, sin embargo, al finalizar la semana, terminaba muy cansado. Además entrar al temazcal dos veces a la semana fue casualidad. Durante este tiempo de entrar al temazcal, pude regresar a mis hábitos iniciales sobre las grasas, el azúcar, y el pulque. Sin embargo, el control de la mente sobre los deseos y apetitos los he iniciado a analizar como si fuera una tercera persona. Últimamente he entrado a temazcales con calor más intensos. He iniciado a cantar, y creo que hemos encontrado a un temaztiani de la tradición Tolteca o como dice él de la Toltecayotl, es decir, de la tradición antigua de los toltecas.

Lenguaje ritual

 

Dentro del temazcal se usa un lenguaje cargado de respeto y seriedad, es a lo que le he llamado el lenguaje ritual. Este lenguaje se puede clasificar, en varias partes, primero el uso de la lengua española, segundo el uso de la lengua originaria como el náhuatl o el mazahua u otra de tradición mesoamericana, y tercero, el lenguaje en lengua originaria se puede clasificar entre un lenguaje formal o informal. Los cantos siguen esta misma clasificación.

He percibido que el lenguaje ritual formal es un lenguaje muy poderoso, después sigue el lenguaje en lengua originaria informa, y al último en español. Esta clasificación del lenguaje y el poder tiene que ver con el acceso a la segunda atención dentro del temazcal. Ya que en un origen, las lenguas originarias con tradición mesoamericanas surgieron como llaves para la comunicación entre hombre y planta, luego entre hombre y animal, y su evolución fue para la comunicación entre hombre y hombre.

Ejemplo en lengua originaria formal e informal.

Mazahua formal

Español metáfora

Mazahua informal

Español metáfora

Kjimi, ¿Javy jyasu?

 

Nuzgo ri buntro na jotro

Hola, como amaneciste?

 

Yo estoy bien ahora.

Kjimi, ¿Javy jyasu?

 

Na jo

Na jotro

Jiasto

 

Hola, ¿cómo amaneciste?

Bien

Bien

Amanece-estoy.

Elaboración propia, informantes de la comunidad de Emilio Portes Gil, municipio de San Felipe del Progreso.

Cada una de las palabras originarias, contiene en sí mismo un conocimiento de las cosas, y al mismo tiempo su composición implica una relación de la palabra con el todo el universo simbólico de estos pueblos. Las lenguas originarias, así como todo lenguaje, parte de una línea de sonido, y lo único que cambia es lapso de tiempo para decir las palabras, es decir, cada lengua originaria es un cambio de forma para la comunicación, pero que se parte de una sola línea de sonido universal. Esa distribución de las palabras forma un equilibrio al que se le ha denominado lengua, como el caso del mazahua o el náhuatl. De esta manera, el lenguaje ritual, es el lenguaje antiguo que se había formado como forma de canto para la conexión con el segundo nivel de atención.

 

Primeros cantos de temazcal

 

Otro de los elementos del temazcal, son los cantos, los cantos tienen la función de regular la fluidez de la energía dentro del temazcal, y funcionan como liberadores emocionales. Los cantos se realizan con instrumentos orgánicos, por ejemplo, se realizan comúnmente con instrumentos como el tambor o la sonaja, aunque se pueden realizar cantos con cualquier material orgánica. El temaztiani me explicó que los cantos tienen una relación con las vibraciones energéticas, es decir, con las cosas y cuerpos, para poder expandir la energía que contienen los cuerpos, por medio de la felicidad.

He percibido que cada canto tiene una finalidad. Durante el periodo del 2019 B, había entrado a un temazcal con un curandero náhuatl, a diferencia de los estudiantes o maestros de la universidad, esta persona tenía un aspecto peculiar, no se notaba su edad, pero parecía muy joven, para ser curandero, ya que una de las cualidades de los curanderos es la edad avanzada. En el transcurso del temazcal, elevó el calor dentro del temazcal, a pesar de que debía tener un tinte terapéutico, más bien, tenía una energía, como si fuera un temazcal guerrero, y así era. Hizo varios cantos e iba acompañado de otras personas que cantaba con mucha enjundia. Asimismo, al iniciar uno de sus cantos, mencionó que iba cantar un canto de poder.

Me quedé sorprendido, ya que la canción, tendía a la guerra, a la cacería, al entrenamiento de un guerrero antiguo, muchos pensamiento aparecieron. Terminó la sesión, y lo único que quería hacer, era escuchar cantos de poder de temazcal. Cabe resaltar que los cantos de poder, no son de un poder político, económico o cultural al que estamos acostumbrados. Más bien es un poder energético o de la dimensión espiritual. De alguna manera todos los cantos son de poder, dependiendo de la intención también se puede determinar la fuerza del canto. A continuación presento la letra del canto de poder:

 

El águila me dijo, cómo volar.

El águila me dijo, cómo volar.

El jaguar me dijo, cómo cuidarme.

El jaguar me dijo, cómo cuidarme.

 

Heya heya heya he

Heya heya heya he

Heya heya heya he

Heya heya heya ho

La luna es mi guía al caminar.

La luna es mi guía al caminar.

El sol le marca el camino al guerrero.

El sol se marca el camino al guerrero.

Heya heya heya he

Heya heya heya he

Heya heya heya he

Heya heya heya ho (todo por 3 veces, la primera lenta, segunda fuerte y rápido, tercera lenta).

Los cantos de poder tienen una influencia hacia los que la escuchan, ya que los que realizan los cantos, se dicen que abren sus corazones, y de esta manera la vibración resultante del canto, es una vibración armónica como la composición misma del universo.

 

Otros elementos del temazcal

 

Otros elementos del temazcal son: las plantas de poder, animales simbólicos de poder, el camino del conocimiento, el conocimiento profundo, la toltecayotl, las palabras antiguas y el segundo nivel de atención.

En realidad, el temazcal, en sí misma es un elemento de los pueblos originarios, es un umbral, donde se percibe un universo infinito de conocimiento, ya que el temazcal es una metáfora del movimiento del caracol, donde el centro es el centro del universo, y toda su composición es una espiral infinita de conocimiento. Por lo tanto hay mucho elemento del temazcal no explorado, ya que es medicina integral de los pueblos originarios.

 

A modo de reflexión: medicina y misticismo del temazcal

 

A partir de lo descrito sobre el temazcal, se puede mencionar que, el temazcal es una medicina integral que resguarda mucho conocimiento profundo principalmente de origen mesoamericano, aunque, hipotéticamente considero es un conocimiento profundo universal.

El temazcal es completamente medicina, para mi caso, me ayudó en la cuestión física, pero al mismo tiempo, considero hay cambios emocionales, sentimentales, de personalidad y sobre todo, el control de sí mismo. Algo que el curandero nahua, llama el entrenamiento de la voluntad. Es decir, cuando entrenamos nuestra voluntad por medio del temazcal, podemos controlar el miedo, la ansiedad, la depresión, o cualquier emoción o sentimiento que surge de nuestro ser, o lo que el curandero nahua denomina los seres inorgánicos, como el amor o el odio, el miedo o la valentía, la desesperación.

También debo mencionar que el temazcal es un elemento místico, ya que he experimentado varias situaciones metafísicas, por ejemplo poder percibir de otras formas al mundo, la fuerza y esencia de los elementos, el llamado de las piedras de temazcal que se les llaman abuelitas, la energía conectada de la tierra con todo lo que existe, a nuestros ancestros mazahuas, el origen de las cosas, o cualquier cosa que uno se pueda imaginar por  medio del establecimiento del diálogo interno.

Todo lo que se ha descrito en este texto, fue en un estado consciente, de hecho se puede decir, que en un estado de consciencia acrecentada. Es la riqueza y poder profundo, que aún conservan los pueblos originarios, ya que así como los mazahuas provenimos de los chichimecas y toltecas, muchos pueblos viven el temazcal como un elemento vital de sanación natural.

 

 

 

Bibliografía

Ferrada Cubillos, M. (2006). Etnografía un enfoque para la investigación de weblogs en Biblioteconomía y Documentación